El blog de Joaquín Hernández, artesano de los títeres y contador de historias con títeres, con objetos… o sólo con palabras.
De niño me gustaban las manualidades y el dibujo. Quizá por eso, cuando en la década de los años 80 me iniciaba en el mundo del teatro, los títeres me atrajesen. En esos años me lance a crear el Taller del Sol para trabajar con cartón piedra y a finales del 88 decidí formar mi propia compañía, Tragaluz, con la intención de contar historias a todas las personas que llevasen una niña o niño dentro de sí.
Como titiritero comencé en 1986 tras un teatrillo, pero quería ver al público y entonces decidí actuar usando títeres de papel y objetos cotidianos sobre una mesa; después, en otro espectáculo, prescindí también de la mesa para representar. Algunos dijeron que, en realidad, yo era un contador de historias.
Y aquí sigo… construyendo títeres, coleccionando recuerdos y contando historias con títeres o con palabras, dentro o fuera de un teatrillo.








