para darle más emoción al evento, cuando aún faltaba más de media hora para que llegasen los colegios, falla una fase eléctrica que afecta a la cabina de control y el teatro queda sin sonido y sin luz en el patio de butacas...
En la furgoneta teníamos cargado nuestro equipo de sonido y nos ofrecimos a montarlo, pero debíamos esperar porque para poder acceder los colegios al teatro se necesitaba permiso de instancias superiores debido al problema con la luz de sala. Si no habría que suspender la función.
Jaime Luís, director del Valey, estaba de vacaciones y no se conseguía localizar a la concejala de cultura.
Al filo de las 12, hora prevista para la representación, nos comunican que la función puede realizarse y que montemos nuestro equipo de sonido. A toda prisa descargamos los altavoces, los conectamos, comprobamos que funcionan e intentamos probar el micrófono y sonido... los colegios llevan tiempo esperando, se nos urge para que terminemos ya que pueden irse... así que decidimos que entrasen y dejar el sonido como estuviese.
Por suerte todo sonó bien y la función salio de maravilla.
Lamentamos las molestias que este retraso involuntario ha causado en las niñas y niños de Castrillón que con tanto entusiasmo acudían al teatro.








